Puntos clave:
- Establecer un entendimiento mutuo y desarrollar la capacidad de comunicarse eficazmente, tanto al dar y recibir información como durante la resolución de conflictos.
- Desarrollar la inteligencia emocional para gestionar mejor las emociones y comprender las de los demás durante las sesiones de feedback y los conflictos.
- Fomentar una cultura de confianza y apertura. Crea un entorno en el que la retroalimentación se considere una herramienta positiva para el crecimiento y los conflictos se aborden de forma abierta y constructiva.
- Promover la mejora continua, la colaboración y el crecimiento.